LA VIDA SIN PRISA. TIC-TAC. TIC-TAC...

La vida es un tic-tac que se puede llenar con una redonda, o con dos blancas, o con cuatro... Todo estará bien siempre que sea con algo que merezca la pena y ... sin prisa.

viernes, 1 de noviembre de 2013

En menos de cien palabras. La muerte lleva levita.

Se acercó al féretro sin ninguna gana. El rumor del coro de plañideras le molestaba más que el intenso olor de las coronas. Al abrir la tapa y comprobar que, efectivamente, estaba vacío, lo cerró con cierta brusquedad. Las miradas de reprobación de todos los dolientes le resbalaron por la desgastada Levita. Cerró la cortinilla. Volvió por sus pasos, regresando al poco con una especie de camilla sobre la que descansaba un cuerpo amortajado con una sábana. Levantó la tapa y, con aire insolente, volcó la carga. Descorrió la cortinilla mientras pensaba que siempre tenía que encargarse de todo.

miércoles, 30 de octubre de 2013

En menos de cien palabras. Ciencia vs creencia

No soy nada menos que un hombre. Pero nada más que un descendiente de una bacteria. Y además, pariente cercano de una rata. Por más que quiera disimular, no me sirve de nada- lo llevo escrito en el ADN. Esta es la idea principal que saqué ayer de la primera clase de Biología. Como es natural, llegué hundido y me desplomé en el sofá. Me llené el vaso hasta arriba y lo apuré de un trago. La resaca me dura un día después de darme cuenta de que eso de "el rey de la creación" se referirá a otro.

lunes, 21 de octubre de 2013

En menos de cien palabras. Mal tiempo.

Hacía mal tiempo. Los cristales empañados no dejaban ver la puerta del restaurante. Tocó el hierro en el bolsillo y sintió un escalofrío que le hizo ponerse el pasamontañas. El conductor le dio un codazo. De dos zancadas se colocó frente al tipo de la gabardina. Con decisión, vació el cargador a quemarropa. Mirando de reojo, regresó al coche con paso firme. Se bajó la ventanilla y la ráfaga le abatió sin que pudiese llegar a oír el insulto. En la calle desierta yacían dos cuerpos sobre charcos de agua y sangre. Chirriaron las ruedas. Continuaba el mal tiempo.

lunes, 14 de octubre de 2013

En menos de cien palabras. ¿Te ha pasado a tí?

Tuve mucho coraje. Apreté los dientes al darme cuenta de la situación. Reprimí las lágrimas que se empeñaban en salir a borbotones. Tomé una firme decisión. Planeé los detalles minuciosamente porque no quería cargar con las consecuencias. Llevé a cabo el plan con precisión, sin mirar atrás y sin importarme nada. Lo único importante era mi intestino. Disculpe señor, siéntese aquí, si quiere, que yo me bajo en seguida. Justo décimas de segundo antes de que parase el metro en la estación. Puerta abierta y en el andén a salvo de aquel olor. Y sin retortijones. Y sin remordimientos.

viernes, 4 de octubre de 2013

En menos de cien palabras. Érase una vez (Antinatural)

Érase una vez una mamá de ojillos chispeantes que vigilaba con temor los inseguros pasos de su hijito paralítico. Acompañó, con ternura, a su hijo al altar. Más tarde, ilusionada, al bautizo de su primer hijo. Con angustia y entereza, lo veló en las interminables noches de la lenta recuperación de su larga enfermedad. Años después, con sacrificio y paciencia, volvió a acogerlo en su casa, tras el doloroso divorcio. Y, ahora, con la mirada perdida por primera vez en su larga vida, echa un puñado de tierra húmeda de lágrimas sobre el ataúd de su hijito.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Intereses comunes. Objetivos compartidos.

Ha llamado mi atención, poniéndome las orejas tiesas, la coincidencia en los argumentos que, respecto a la designación de Madrid como sede para las Olimpiadas de 2020, dan unos y otros. Coloco mis orejillas: hacia la derecha y escucho prácticamente lo mismo que si lo hago hacia la izquierda. Eso sí, con leves diferencias de matiz. Si, en un intento desesperado de conseguir más criterio, husmeo, olfateo, devoro información en prensa y radio, entre los afines y los afines a los otros y… Casi lo mismo: consenso en lo importante que sería para todos el conseguirlo. Pregunto a mi oráculo y casi me dice lo mismo. La duda me la despeja Maribel. Lo único que a ella le parece mal de ser sede olímpica es la cara de satisfacción que se le va a poner a la señora Botella. Estoy de acuerdo, cariño. Moraleja: si en todo consiguiésemos llegar a acuerdos, otro gallo… Reflexión final de mi oráculo: Es fácil llegar a acuerdos y consensuar objetivos si los intereses son comunes. Me quedo con la siguiente duda: ¿Serán mis intereses los mismos que los de la clase política, mediática y oligopólica?

jueves, 5 de septiembre de 2013

Trigésimo séptimo aniversario

Efectivamente, hoy se cumple ese aniversario de boda. De nuestra boda. No quería dejar pasar la fecha sin darle cierta relevancia. No sé bien por qué, pero no quiero dejar de celebrarlo. Hay que celebrar que aún tenemos ilusión por hacer cosas juntos. Por hacer planes juntos. Han sido varias personas las que, medio en broma, medio en serio, han preguntado cuál es la fórmula para durar tanto juntos. Creo que, en nuestro caso, una de las claves ha sido el hacer muchas cosas juntos y muchas cosas por separado. Hemos tenido la suerte de mantener cada uno nuestra pequeña parcela reservada. Nuestro pequeño margen de maniobra. Nuestras amistades y aficiones individuales. Sin que ello haya mermado el tiempo que nos hemos dedicado la una al otro. Y suerte, mucha suerte. Esa suerte que es necesaria para todo. No le llames suerte, llámalo como quieras. En definitiva ese ingrediente que hace que las cosas salgan bien aunque tú no lo hayas hecho tan bien. Aunque, digo yo que algo habremos hecho bien. Me pongo a pensarlo y no se me ocurre nada extraordinario. Puede que haya sido el ir tomando las cosas, buenas y malas, que nos han sucedido de la única forma en que hay que tomarlas: al mal tiempo buena cara y al bueno, mejor cara. Aceptación y disfrute. Tesón y ganas. Resistencia y empeño. Maribel, quiero seguir luchando contigo. Quiero seguir queriéndote. Quiero que me quieras.