LA VIDA SIN PRISA. TIC-TAC. TIC-TAC...

La vida es un tic-tac que se puede llenar con una redonda, o con dos blancas, o con cuatro... Todo estará bien siempre que sea con algo que merezca la pena y ... sin prisa.

martes, 16 de marzo de 2010

También soy del Barça

Si es así, es desde hace poco, lo confieso. También soy un fracasado, eso desde siempre. Fracaso hasta cuando quiero hacer algo por cambiar mi desdichada existencia. Os lo contaré:
Yo nací siendo del Real Madrid, mi padre, mi tío, toda mi familia era merengue. Bueno, menos mi tío Paco que era del "Aleti", aunque sólo por llevarle la contraria a Franco.
De niño vi muchos partidos gloriosos en Chamartín. Si, yo vi patear a Puskas, vi galopar a Gento, vi gambetear a don Alfredo. Más de un gooool! me sorprendió distraído sirviendo un coñá en un vasito de plástico, a un señor trajeado, con puro y con sombrero. Así debió ser como se formó mi carácter dado a la molicie, los vicios y el fútbol.
También le servía lo mismo, pero en el Manzanares, a tipos con mono descolorido y grasiento mientras Ovejero daba un pisotón alevoso a Johan Cruyff cuando intentaba levantarse después de haber recibido una entrada asesina y el público enardecido gritaba: ¡¡¡Chino, mata!!!. A mí me hacia gracia y probablemente esto me produjo graves lesiones cerebrales que me llevaron a la esquizoide contradicción de ser del "Madrí" y del "Aleti" a la vez.
Bueno así crecí, alegrándome cuando ganaban los dos y deseando que empataran cuando se enfrentaban entre sí. También me alegraba cuando cualquier equipo español, incluido el Barça, vencía a los extranjeros.
Como comprenderéis, no podía contarle a nadie lo que sucedía con mis emociones: me daba vergüenza, y no es para menos, ¡verdad?
Bueno pues he vivido así cincuentaitantos años, hasta que decidido a poner fin a mis males, tomé la determinación de solucionarlo. Animado por el tiqui-taca delicioso de los Xavi, Iniesta, Messi... y sobre todo por ir líderes en la liga, me decidí a ser del Barça.
En el fondo deseo lo que la mayoría: triunfar en algo.
Tomada la decisión, hice los planes de mi bautizo culé. En secreto compre billete, entrada, bufanda y me planté en el Nou Camp. Encontré un grupo de hinchas de una penya culé de Majadahonda y les pedí que me dejaran acompañarles en los prolegómenos y así fue. Recorrimos por lo menos doce o trece bares y nos pusimos ciegos y... lo siguiente que recuerdo es que entre varios me intentaban levantar del suelo, me llevaban a la puerta de embarque y me sentaban en el avión, me dormí, me ayudaron a desembarcar, me me tieron en un taxi y se despidieron de mí diciendo: "no llores, hombre que la próxima jornada recuperamos el liderato, ya verás como el Valladolid le hace un roto a los merengones". Pero el domingo, el memo de Higuain va y le hace tres al Valladolid. Ya podía haber dejado dos para el Lyon, que bien pudo.
¿Lo veis? Soy un fracasado. Si no, ¿que hago yo sufriendo porque haya caído el Madrid en Europa otra vez?. Yo ya soy del Barça.
Le he confesado todo a mi mujer y, como siempre, me ha ofrecido una solución (Tiene soluciones para todo).
Mira, panoli. - me dijo- . Si has podido ser del Madrí y del Aleti" a la vez, también puedes ser de los tres al mismo tiempo. O haz como yo que soy de mi familia y de la Selección.
¿Seré capaz?. En ello estoy.

miércoles, 27 de enero de 2010

Haiti, residuos nucleares, la aplicación de la ley de dependencia, la cadena perpetua y otras zarandajas.

¡Ya vale!. Pensaba estar callado pero no me dejáis en paz y me obligáis a sacar la vena de salvador del mundo. Todo esto lo resuelvo yo, con ayuda de Obama y sus tropas. Voy a tratar de ser esquemático (El desarrollo para los técnicos):
Se construye en Haiti un gran cementerio nuclear perpétuo dónde llevar todos los residuos del mundo. Plantas de la -10 a la - 6.
Encima, plantas de la -5 a la -2, se construye una carcel de película futurista de la que es imposible escapar. Allí cumplirían cadena perpetua los que se determine en cada momento.
En la planta -1, un inmenso aparcamiento inundable con ácido corrosivo para el caso de que sea necesario eliminar pruebas.

La superficie (ver ilustración) se dedicaría a zona residencial y de servicios mediante la construcción de cuatro grandes torres.
La torre alfa se reservaría para un descomunal centro comercial. El 0,7 de los beneficios iría a las caridades que fuesen necesarias.
La torre beta se ocuparía con las oficinas de los bancos y toda clase de grandes empresas, así como residencia de altos ejecutivos de las mismas.
La torre gamma serviría para albergar el hospital (Todas las especialidades médicas y quirúrgicas, aunque pionero en medicina nuclear) y los demás servicios necesarios.
La torre omega sería la residencia de mayores y dependientes en general.
Ni que decir tiene que todo el personal necesario para la construcción, servicio y mantenimiento del complejo sería del propio Haiti y de Yebra y Ascó.
Con los beneficios y aportaciones de los estados interesados en el proyecto se cubrirían gastos y sobraría.
El perímetro de seguridad 15 Km. Estaría controlado por cascos azules, supervisados por el ejercito americano. Fuera del perímetro habría sitio para un resort de pago dónde todos los ricos y políticos del mundo estarían obligados a pasar todas sus vacaciones.
Todo ello se complementaría con aeropuerto, puerto, torre de comunicaciones y demás.
Está clarito, ¿no?. Pues eso, dejadme en paz. Que yo también se decir absurdeces.

domingo, 24 de enero de 2010

Las preguntas trampa me aturden.

No me gustan las preguntas-trampa: soy así de simple, ya sabes lo de mi neurona solitaria.

Una pregunta trampa es para mí como un examen: quiero acertar con la respuesta y sólo existe una respuesta correcta.

Deseo acertar con la respuesta más adecuada porque casi siempre me quedo con la sensación de no estar a la altura de lo que esperas de mí. Eso, como puedes comprender, es lo que me causa malestar.
Para mí, la respuesta a dar sería siempre: lo que tú quieras, cariño. Pero esto te irrita. También te irrita que te responda con un ¿Quééé?, para ganar tiempo. Aunque lo que realmente te irrita es que no me dé cuenta, rápidamente y por mis propios medios, de lo que deseas o necesitas.

Puedes ayudarme así:

Si realmente te interesa saber qué quiero, hazme una pregunta abierta que no pueda responder con un “sí” o un “no”. Pidiéndome información sobre mis deseos y pensamientos. ¿Que quieres que hagamos esta tarde? Pero, cuidado que, si tiene trampa, es el tipo que más me descoloca. (Trampa= Tú ya tienes una idea)

Si no he acertado, dame otra oportunidad y vuelve a la carga con una pregunta reflexiva ofreciéndome una consideración previa y su posterior conversión en otra pregunta formulada con otra fraseología. Vamos a ver si he entendido. ¿quieres decir que no te gustaría ir a tomar el aire? o mejor aún con una pregunta directiva que dirija mi atención hacia la decisión que tu quieres que tome. Cariño, ¿A que estaría bien que fuesemos a caminar un rato?
Las preguntas de opción múltiple son una forma de pregunta directiva. Puedes emplearlas para llevarme hacia tu voluntad. A todos nos encanta que nos ofrezcan opciones. Son precisamente éstas, las opciones, lo que fundamenta el creerse libre, pero las opciones pueden ser dirigidas. ¿Prefieres comer las lentejas que sobraron ayer o una tortillita de patatas?. (Por favor, no me hagas esta pregunta si tú ya has pensado que comamos las lentejas. Hazla así: ¿Qué te parece si cenamos unas pocas lentejitas que ya están hechas y luego una tortillita de...?
Las preguntas cerradas requieren un “sí”, un “no” o un simple dato por respuesta: Ejemplo: “Esta tarde, ¿quieres ir al cine o prefieres dar un paseo?. Las preguntas cerradas son útiles para estrechar el círculo de opciones con rapidez. Esto es malo para mí, prefiero que no me preguntes así. A no ser que no tenga trampa y realmente te dé lo mismo porque te apetece cualquiera de las dos opciones...
¡Qué complicados somos los hombrs!, ¿Verdad?

viernes, 22 de enero de 2010

El amo del mundo

No seas ignorante. Nos conviene. Que no te dé vergüenza: no lo hemos inventado nosotros, el sistema digo. No entiendo tus escrúpulos ahora que ya no hacemos falta, por lo menos, tanta falta como hace dos años. ¿Que nos quitan el trabajo?. ¿Que colapsan la sanidad?. ¿Que bajan el nivel de las escuelas?. ¿Y qué?. A nosotros no. Tú tienes tu plan de pensiones, tu sociedad médica, tu contrato blindado, tu buen dinerito colocado donde conviene, tu patrimonio consolidado, tus hijos mayores están bien situados y los pequeños preparándose en universidades extranjeras.
Tú no dependes de que haya cotizantes al sistema de pensiones, de la sanidad o la educación públicas, de la cobertura del paro, de los servicios sociales. No, tú sólo dependes de ti mismo, de lo que ya tienes y de mí, que te limpio el culo y las babas, que hablo contigo mientras te cambio la sonda o recojo tus vómitos, que vivo en un piso patera donde no me puedo empadronar.

A ti te conviene y a mí, también. Mejor dicho: a tí te conviene y yo lo necesito desesperadamente. De eso te vales, que si no. ¿de qué? ¡asqueroso!

- Le dijo Amina a su amo.

lunes, 18 de enero de 2010

Choca esos cinco

Confianza: En sociología y psicología social, la confianza es la creencia en que una persona o grupo será capaz y deseará actuar de manera adecuada en una determinada situación y pensamientos. La confianza se verá más o menos reforzada en función de las acciones.
Nos movemos en un ambiente, en un mundo, con poca confianza y así nos va.
¿Está justificada la desconfianza?. En unos casos sí y en otros no.
¿Se vive mejor siendo permanentemente desconfiado?. Yo digo que no.
¿Se vive mejor siendo permanentemente confiado?. No lo sé: nunca he probado
Al desconfiado también se la pegan y además está siempre intranquilo.
Al confiado le distraen el bolso, le cobran de más y abusan de él, y ..., y...
¿La fórmula podría ser 75% de confianza + 25% de desconfianza?. No, no hay una ecuación que pueda ser válida para todo.
Un amigo mío dice que todo es mentira: las películas, los servicios de atención al cliente, las ofertas,... Pero yo creo que podría fiarme de él.
Como veis, estoy confundido.

viernes, 15 de enero de 2010

Borrador de testamento

Me da un poco de yuyu, pero tenemos que hacerlo. El testamento digo. Pero tengo pereza y lo voy dejando.
Me pasa con otras cosas, lo de la pereza, y también lo voy dejando correr. En fin, mientras tanto voy a ir adelantando y dejaré, por escrito, aquí, las que, de momento, son mis actuales últimas voluntades.
A mi muerte deseo que:
Mis temores se quemen conmigo y que Maribel arroje las cenizas en la cascada que ella sabe.
Mi soberbia permanezca intacta en la cajita en que la han ido poniendo mis fracasos.
Mi avaricia se reparta entre los pobres de verdad, a partes iguales. Como son muchos tocarán a poca.
Mi ...
Me está entrando el yuyu (¿vergüenza?)otra vez, seguiré otro día.

jueves, 14 de enero de 2010

El carné por puntos dismimuye el número de muertes en carretera.

No es fácil. Si lo fuese, lo haría bien cualquiera. Además es muy, muy cansado: agotador. Nadie te enseña, pero te permiten hacerlo.
Debiera ser como conducir: te enseñan, te examinan, te hacen conducir con la ele, te vigilan, te multan, te quitan puntos, te retiran el permiso y te vuelven a examinar. Vaya, que estás bastante guiado para guiar. Aún así, hay que tener suerte de no toparte con algún desaprensivo y toparte o salirte de la carretera. Hay hasta quien decide no conducir más, renovando el carné o sin renovarlo.
Debiera ser, pero no es. Nunca lo ha sido.
Para tener hijos no hace falta un permiso administrativo, incluso no hace falta ni siquiera desearlo. Pero cuando los tienes, los tienes mientras vivan. Además con la obligación de atenderlos como es debido.
Siempre les digo a los que se emparejan que esa decisión te cambia la vida, pero lo que te cambiará del todo la vida será el tener hijos. No se lo creen (tengo la sensación de que nadie se cree nada cuando alguien le anticipa lo que le va a suceder), pero ya se darán cuenta.
Yo no he debido tener suerte porque empeño y esfuerzo ponemos. Me explico:
Trabajo, mejor dicho, trabajamos mucho (mi mujer y yo) para que nuestros dos hijos tengan de todo.
Yo me quedo muchos días hasta tarde en la oficina (por eso de irte después que el jefe) y llego a casa cuando mi mujer ya ha acostado a los niños y les leo el cuento. No sé dónde he oído que lo importante es la calidad y no la cantidad del tiempo que se les dedica.
En cuanto llego a casa, mi mujer suele darme la barrila con no sé que trastadas que han hecho nuestros hijos. Generalmente son cosas sin importancia, pero ella va siempre como una moto y se desquicia por nada.
Lleva a los niños al colegio a las 7:30 y sale zumbando al curro, una mierda de curro, pero con lo que gana nos llega para pagar las extraescolares, el comedor y eso de la aportación voluntaria que hay quedarle al colegio, que es concertado (hay un público al lado de casa pero como dicen que el nivel es más bajo por lo de los inmigrantes y eso...). Yo gano bastante más.
Termina justo a tiempo de recogerlos a las 6:30 y se los lleva a casa. Cada niño a su habitación para hacer los deberes y ella así tiene un poco de tiempo para hacer las cosas de la casa.
Nos cambiamos a un adosado (endiosado dice mi amigo Miguel, con gracia) el año pasado para tener habitaciones más grandes donde les cupiesen a cada uno sus juguetes, su ordenador y su tele y ahora ella tiene más que limpiar.
Yo le digo que ella, que podría, que haga unas horas extra y así tendríamos para pagar la ruta de transporte al colegio a la que podría llevarlos mi padre por la mañana que está jubilado y lo haría encantado. Por la tarde, que los recogiera su madre, los trajera a casa y de paso, mientras llegámos nosotros, podría echar una mano con lo de la casa.
Se lo digo a ella porque yo, por convenio no puedo hacer más. Así ella estaría más tranquila y descansada y podría irse a la cama de Andreita (se empeño mi mujer porque la Esteban le cae muy bien) cuando se despierta por las noches y así no tendría que hacerlo yo.
No sé por qué ella no quiere, nunca lo hemos hablado. Puede ser porque está un poco tirante con su madre desde que su padre cayó enfermo y yo no tuve tiempo de ir a verlo al hospital.
Yo colaboro en casa todo lo que puedo. Los sábados dejo a Brad (Se empeñó mi mujer por el Pitt ese) en el polideportivo para que juegue el partido y me voy con la lista al super. Además compro unas pizzas o algo para no tener que hacer comida. Recojo a Brad y me paso por casa de mi hermana para llevárselo (como no tiene hijos, los sábados se lo dejamos para que se consuele). Cuando Andreita haga la comunión, también la llevaremos. De momento la estamos disfrutando nosotros llevándola a Catequesis).
En las vacaciones, apuntamos a los niños a las actividades del ayuntamiento que les entretienen todo el día. Eso sí, en Agosto, nos vamos a disfrutar una semana a nuestra multipropiedad solitos mi mujer y yo (menos mal que sólo es una semana porque al quinto día suelen empezar las tiranteces y además no nos parece bien abusar de mi hermana.
El domingo es el día que dedicamos a la familia. Nos levantamos tarde porque los niños se entretienen solos cada uno en su habitación (Creo que ya dije lo de la tele y el ordenador). Nos arreglamos y vamos a misa. Después comemos en casa de mi madre y por la tarde, mientras los niños se quedan allí, porque les encanta jugar con la Wii de mi hermano pequeño, nosotros nos vamos a casa a dormir la siesta cariñosa de los domingos.
Bueno pues a pesar de todo lo que hacemos por cuidarlos y educarlos, no entiendo por qué tengo la sensación de que no hemos tenido suerte: Brad va mal en el colegio, creo que es hiperactivo o algo así y Andreíta sufre terrores nocturnos. Les damos a los dos los medicamentos que le han dicho a mi mujer en el médico, pero no mejoran. (la próxima vez que vaya al médico con los niños, le pediré a mi madre que la acompañe para enterarse bien)
Tengo la esperanza de que todo mejore cuando lleguen a la adolescencia.
Más nos vale.