martes, 1 de enero de 2013
Año nuevo: balance y propósitos. Como siempre, como todos.
Todos lo hacen, yo también.
En el año de la profundización de la crisis, de la subida de la justificada indignación, del descontento, yo continúo haciendo una valoración positiva en lo personal.
Ha sido positiva la manera de afrontar las circunstancias por parte de nuestros hijos:
Isa hace por sí misma, por su autoestima, hace, digo, lo que debe, esforzarse.
Jóse, por su parte, lucha también desde su ámbito.
No daré detalles porque lo importante es que su esfuerzo, además de servirle a ellos, me sirve a mí como inspiración, al mismo tiempo que me llena de orgullo.
Me sirve para saber que hemos hecho las cosas bastante bien.
¡Ánimo, campeones!
En lo que se refiere a los logros personales en la rehabilitación, estoy también bastante satisfecho:
He mordido la manzana de Apple con el iphone, me manejo bastante bien con él y me resulta de gran ayuda.
Nos hemos convertido en estudiantes universitarios con carné y todo.
Hemos hecho los suficientes viajes y excursiones con la compañía de buenos amigos, como para seguir comprobando lo afortunados que somos en este campo. Y también que en casita se está divinamente.
Todos los pasos para la incorporación a nuestras vidas de un perro guía están dados.
Como se verá, y según dice mi tutor Pedro Pablo, voy muy deprisa… Creo que esto es bueno.
Continúo con el cuidado del peso y la práctica de ejercicio.
La familia se sostiene y vamos resolviendo a medida que van surgiendo los asuntos de los que hay que ocuparse.
Todo bien menos lo de aprender inglés…
Pero, si todo va aceptablemente bien, ¿POR QUÉ ME HE LEVANTADO HOY DÍA UNO DE ENERO CON LA SENSACIÓN DE QUE SIGO SIENDO UN “CALAMIDAD”?
Quizás sea porque lo soy.
Pero esto también es bueno, saber que mis MISERIAS CONTINÚAN CONMIGO, ME HACEN SER MENOS AUTOCOMPLACIENTE DE LO QUE LÍNEAS ARRIBA PAREZCO.
Espero que, además, esto, el ser consciente de lo que soy en realidad, aunque no lo escriba ni lo verbalice, me mantenga en guardia, por mi bien y por el de los míos.
¡Gracias, Maribel, muchas gracias!
¡Feliz año para todos, amiguitos!
sábado, 29 de diciembre de 2012
Cartas americanas preliminares
Tengo la idea de escribir en el blog un conjunto de cartas que recojan mi experiencia en los días que esté haciendo el curso de movilidad con perro guía.
Pero, creo que sería bueno poneros en antecedentes
Manos a la obra.
Fue a finales de Noviembre de 2011 cuando me decidí a solicitar de la ONCE un perro guía.
Llevaba casi un año dando vueltas por mi cabeza la idea. Sopesaba pros y contras y no acababa de verlo claro.
Por un lado, todos los usuarios de perro guía que conozco, tres o cuatro, están encantadísimos de tener este servicio.
La verdad es que todos consideran que es mucho más de un servicio por lo que les aporta más allá de ser un asistente de
Movilidad.
Pero, que van a decir ellos, que lo tienen. Si no estuviesen contentos, no lo tendrían.
También conozco algunos ciegos, con vida bastante activa e integrados social y laboralmente que no han optado por esta solución y que, no la echan en falta. Pero, que van a decir ellos, si lo creyeran conveniente para ellos, lo tendrían.
Por lo tanto, tengo claro que no es imprescindible la utilización de este recurso.
Personalmente, siempre he tenido ciertas "ganillas". Que me he aguantado por no estar dispuesto a asumir "la carga" que representa el tener perro en casa.
Por otra parte, está la responsabilidad que supone hacerse cargo de un ser vivo y además un ser vivo que es como el Ferrari de los perros, por coste y prestaciones.
El caso fue que en la estancia en el balneario de Fortuna (octubre de 2011), coincidimos con Tasio, un afiliado, jubilado de la venta del cupón y usuario de perro guía, quien con sus argumentos y sentimientos me ayudó a tomar la decisión.
De acuerdo con Maribel (parte fundamental para la toma de decisiones), inicié los trámites, que no son pocos: entrevistas con psicólogo, trabajador social, médico y
Técnico en rehabilitación, para que hiciesen los informes preceptivos, y a esperar que avanzase la lista de espera que, lo más probable, sería de tres o cuatro años. Vamos que el proyecto tardaría en ser realidad y con esta idea, me senté a esperar a la puerta.
A finales de marzo del 2012, recibí la invitación para participar en una reunión informativa para futuros usuarios de perro guía.
Asistimos y allí se nos vinieron a decir varias cosas de interés relacionadas con cuestiones legales y de procedimiento, al mismo tiempo que se nos ofrecieron testimonios de usuarios encantadísimos con su perrito/a.
Esto me volvió a renovar los deseos, y a lamentar que la larga duración de la espera se confirmase
De nuevo, me senté a esperar a la puerta.
Pero, mira por dónde, a finales de octubre de 2012, recibo una llamada de la FOPG (Fundación ONCE del Perro Guía) en la que se me dice que, si estoy dispuesto a recibir el perro o y el curso de formación en USA., sería posible que fuese a lo largo del próximo año, 2013. Con lo que se adelantaría considerablemente la espera.
- ¡Glup! Esto, sí…Mire, ¿Podría pensármelo un poco?
…
Lo de recibir el perro y el curso en los EEUU es una posibilidad a la que no opté cuando hice la solicitud, porque me parecía muy trabajoso, engorroso, dificultoso, lejanoso…
Ocurre que la FOPG no “produce” tantos perros como usuarios solicitantes y tiene convenido el asunto con dos escuelas en los EEUU para la entrega de determinado número de perros al año.
Ocurre que, como yo, hay muchos solicitantes que prefieren recibir el curso en España.
Ocurre que había hueco para alguno que se pensase cambiar de opción y…
- Oiga, mire, que sí, que estoy dispuesto y mi esposa también.
Le dije esto porque ella, cuando le pedí tiempo para pensarlo, me dijo que claro, que entendía que debía consultarlo con mi esposa…
.
Más papeleo, incluyendo la grabación de un vídeo en el que debía demostrar mis habilidades de desplazamiento autónomo, y a esperar ser admitido.
De nuevo me coloqué sentado a esperar a la puerta de mi casa, con la idea de que me avisarían con antelación, al menos mes y medio antes del curso.
Esto era a finales de noviembre de 2012 y, el día 5 de diciembre de 2012, me llaman para adelantarme que, si estoy dispuesto, puedo ir a primeros de enero de 2013 a recibir el curso y el perro.
- ¡Claro que síííí…!
Se ha precipitado todo, se ha despeñado todo, se me ha empezado a cambiar la vida, lo presiento, otra vez más…
¡Qué vértigo!
De nuevo a la puerta de mi casa, esperando, pero ahora con los billetes de avión en las manos y leyendo libros de perros.
Información sobre los perros guía en:
http://perrosguia.once.es/
Y también en la página del sitio de los EEUU dónde voy a estar del 9 al 31 de enero.
http://www.leaderdog.org/espanol/programa-de-perros-guia.php
martes, 9 de octubre de 2012
Anabel, amazona inocente.
Hoy me he enterado y, al hacerlo, me he acordado de que ayer pensé en ti.
Lo hice recordándote tal como eras hace treinta y tantos años, cuando tenías catorce y rezumabas inocencia ante mis ojos de joven profesor.
Mirabas tímidamente. Reías tímidamente. Vivías tímidamente.
Todos te juzgábamos una buena niña, aplicada, obediente, sensata y bonita.
Así es como te recuerdo.
Prefiero hacerlo así y no como me han ido contando después.
Te subiste a un hermoso caballo y te paseaste gozosa sobre su poderosa grupa.
Pero el caballo te tiró al suelo, con tan mala suerte que quedaste enganchada en las crines. El caballo siguió su trote demencial sin tener en cuenta que te arrastraba por el suelo.
Mientras tu golpeabas contra el suelo, el barro, las piedras y la porquería, él continuaba su camino, matándote a ti y a los tuyos.
Me han contado muchas cosas de ti y de las consecuencias que para los que te querían de verdad ha tenido el galope desenfrenado de tu atormentada existencia.
Cuánto lamento, no tu muerte, sino tu triste vida.
En tu caso, no sirvió de nada aquella actividad que hicimos en clase con la canción de Miguel Ríos que creo que se titulaba Un caballo llamado muerte y que decía... no montes ese caballo...
Voy a buscarla ahora mismo y la volveré a escuchar en tu memoria.
Espero que las lágrimas no me nublen la vista.
Ya está, aquí está.
No montes ese caballo,
“pa” pasar de la verdad,
mira que su nombre es muerte,
y que te enganchará.
Es imposible domarlo,
desconoce la amistad,
es un caballo en la sangre,
que te reventará.
Por el camino del caballo,
tendrás un espejismo,
cuando te creas más libre,
es cuando más cogido estás.
El torbellino del tiempo,
del negocio y del poder,
te empujan sobre unos cascos,
hechos de sangre de hiel.
Escucha mi voz hermano,
desnuda está de moral,
apéate del caballo,
y empieza a caminar.
Escapa a la pesadilla,
del sello sin voluntad,
no dejes que te arrastre,
echa tu cuerpo a andar.
De pie en la vida,
sin mirar nunca atrás,
solo luchando,
te escapas del infierno,
para tocar la libertad.
domingo, 16 de septiembre de 2012
Popular, populista, impopular...
Tenéis que ayudarme porque estoy hecho un lío. Ya no sé qué pensar cuando escucho algo sobre el PP o sobre lo que dicen los dirigentes del PP o lo que escucho que otros dicen sobre el tema. Y, como no quiero que mis prejuicios de pseudo progresista me nublen el conocimiento, y desconfío de lo que aparece en los medios de comunicación, me he puesto a formarme una opinión propia. Y me he lanzado a investigar desde el principio.
Lo de Partido, creo que sé lo que quiere decir. Así es que me he puesto a buscar sobre lo de popular. Más que nada para aclararme lo que debo entender.
Como siempre recurro a la Wikipedia y me lo afean mis amigos más cultos, esta vez he decidido consultar el oráculo de la Real Academia de la Lengua Española y me he encontrado con lo siguiente:
En la entrada “Popular” dice:
1.adj. Del pueblo o relativo a él:
Referéndum popular. Por aquí no van los tiros ni pidiéndolo a coro decenas de miles de personas.
2.De las clases sociales más bajas o relativo a ellas:
Barrios populares. Por aquí, tampoco.
3.Que está al alcance de los menos dotados económica o culturalmente:
Precios populares. Esto tampoco me cuadra.
4.Conocido o querido del público en general:
Es un actor muy popular en su país. No seré yo quien le quiera y me parece que cada vez son menos.
5.[Forma de cultura] tradicional que el pueblo considera propia:
cantar popular. Por este lado, me parece que tampoco encaja.
Creo que, en este punto me vuelvo a atascar. Puede que yo entienda mal y no sea popular lo que dicen. ¿Será populista lo que tengo que consultar en el oráculo?
Como es gratis, lo he hecho y…. ¡Tachán!
El DRAE dice sobre populista:
¡Vaya, hombre. Otra vez se me ha ido la luz!
Tenéis que ayudarme, ya os lo dije al principio.
Hacedme el favor de buscarlo vosotros y luego me lo contáis. Por si acaso y ya de paso, buscáis también impopular, populachero o lo que se os ocurra que puede significar para sus gobernados.
¡Gracias de antemano!
Lo de Partido, creo que sé lo que quiere decir. Así es que me he puesto a buscar sobre lo de popular. Más que nada para aclararme lo que debo entender.
Como siempre recurro a la Wikipedia y me lo afean mis amigos más cultos, esta vez he decidido consultar el oráculo de la Real Academia de la Lengua Española y me he encontrado con lo siguiente:
En la entrada “Popular” dice:
1.adj. Del pueblo o relativo a él:
Referéndum popular. Por aquí no van los tiros ni pidiéndolo a coro decenas de miles de personas.
2.De las clases sociales más bajas o relativo a ellas:
Barrios populares. Por aquí, tampoco.
3.Que está al alcance de los menos dotados económica o culturalmente:
Precios populares. Esto tampoco me cuadra.
4.Conocido o querido del público en general:
Es un actor muy popular en su país. No seré yo quien le quiera y me parece que cada vez son menos.
5.[Forma de cultura] tradicional que el pueblo considera propia:
cantar popular. Por este lado, me parece que tampoco encaja.
Creo que, en este punto me vuelvo a atascar. Puede que yo entienda mal y no sea popular lo que dicen. ¿Será populista lo que tengo que consultar en el oráculo?
Como es gratis, lo he hecho y…. ¡Tachán!
El DRAE dice sobre populista:
¡Vaya, hombre. Otra vez se me ha ido la luz!
Tenéis que ayudarme, ya os lo dije al principio.
Hacedme el favor de buscarlo vosotros y luego me lo contáis. Por si acaso y ya de paso, buscáis también impopular, populachero o lo que se os ocurra que puede significar para sus gobernados.
¡Gracias de antemano!
martes, 11 de septiembre de 2012
Más Santos Inocentes: José Julián.
Ayer me volví a encontrar con él, después de bastante tiempo, dos o tres años.
Y me alegró el día. Sí señor, me alegró el día. Lo hizo cuando, tras el aprendido pero cordial “…hombre, don Miguel, buenos días, ¿Cómo va la vida?, me contó, sin habérselo preguntado y con tono de orgullo y autoestima, que:
“… pues yo, ya ve, voy a la finca que tengo (¿?) en Alalpardo, con huerta y gallinas y pollos y… Allí me tiro todo el día y además he dejado la priva y el tabaco hace cinco años. Porque si seguía así no llegaba a los cuarenta y no es plan. Y me han robado y sé quién ha sido, pero si me los encuentro por la calle, me cambio de acera, porque no quiero meterme en líos. Y bla, bla, bla.”
Me alegró el día porque antes me huía y era a mí al que daba esquinazo cuando nos íbamos a cruzar. No tenía ganas de mentirme diciéndome que ya no bebía y bla, bla, bla.
Me huía por qué el y yo hemos vivido juntos algunas de las cosas que le han pasado. Cosas que él recuerda a su manera y yo a la mía. Creo que a él le avergüenzan todavía, pero que desde su intento de rehabilitación, se quedan pequeñas ante las perspectivas que se le abren desde la lejanía del alcohol.
Voy a reprimir las ganas que tengo de contar algunas de “esas cosas”, por respetar su intimidad.
Bastará con que sepáis que este Santo Inocente, hijo y hermano de otros Santos Inocentes, es una víctima del mundo que le ha tocado vivir, de los que le han rodeado y de sí mismo.
Pero, a pesar de todo, a pesar de mí y del pronóstico que yo había hecho, aún tiene esperanza y objetivos. El más inmediato es el de quitarse de en medio de las fiestas, refugiándose en su (¿?) finca, porque “… viene muy mala gente, que yo los conozco, y es mejor quitarse de en medio…”
¡Gracias por alegrarme el día y por tener esperanza y por haberla compartido conmigo!
Perdóname por mi pronóstico de que antes de los treinta, alguien te encontraría en alguna cuneta.
¡Cómo me he alegrado de haber errado en el vaticinio! Si tu tienes esperanza y ganas de vivir, yo, también.
Y me alegró el día. Sí señor, me alegró el día. Lo hizo cuando, tras el aprendido pero cordial “…hombre, don Miguel, buenos días, ¿Cómo va la vida?, me contó, sin habérselo preguntado y con tono de orgullo y autoestima, que:
“… pues yo, ya ve, voy a la finca que tengo (¿?) en Alalpardo, con huerta y gallinas y pollos y… Allí me tiro todo el día y además he dejado la priva y el tabaco hace cinco años. Porque si seguía así no llegaba a los cuarenta y no es plan. Y me han robado y sé quién ha sido, pero si me los encuentro por la calle, me cambio de acera, porque no quiero meterme en líos. Y bla, bla, bla.”
Me alegró el día porque antes me huía y era a mí al que daba esquinazo cuando nos íbamos a cruzar. No tenía ganas de mentirme diciéndome que ya no bebía y bla, bla, bla.
Me huía por qué el y yo hemos vivido juntos algunas de las cosas que le han pasado. Cosas que él recuerda a su manera y yo a la mía. Creo que a él le avergüenzan todavía, pero que desde su intento de rehabilitación, se quedan pequeñas ante las perspectivas que se le abren desde la lejanía del alcohol.
Voy a reprimir las ganas que tengo de contar algunas de “esas cosas”, por respetar su intimidad.
Bastará con que sepáis que este Santo Inocente, hijo y hermano de otros Santos Inocentes, es una víctima del mundo que le ha tocado vivir, de los que le han rodeado y de sí mismo.
Pero, a pesar de todo, a pesar de mí y del pronóstico que yo había hecho, aún tiene esperanza y objetivos. El más inmediato es el de quitarse de en medio de las fiestas, refugiándose en su (¿?) finca, porque “… viene muy mala gente, que yo los conozco, y es mejor quitarse de en medio…”
¡Gracias por alegrarme el día y por tener esperanza y por haberla compartido conmigo!
Perdóname por mi pronóstico de que antes de los treinta, alguien te encontraría en alguna cuneta.
¡Cómo me he alegrado de haber errado en el vaticinio! Si tu tienes esperanza y ganas de vivir, yo, también.
martes, 21 de agosto de 2012
El orégano, lo peor para las estanterías....
Es sabido que, cuando queremos poner una excusa, la ponemos. Si, además, nos importa más bien poco nuestra buena fama y mucho menos nuestro interlocutor, la excusa puede resultar hasta ofensiva para la inteligencia de quien la tiene que escuchar.
En cierta ocasión, al terminar la chapuza que estaba haciendo un carpintero de los de batalla en casa de una buena señora que le había llamado para arreglar una puerta que no encajaba bien, de mala gana, recibió la solicitud de uno de esos “poyaques” que se suelen producir:
- Pues ya que está usted aquí, podría … ponerme una estantería en la cocina para colocar los tarros de las especies….
El “profesional” después de evaluar brevemente la situación, comprendió que no había cobrado todavía y accedió, con el correspondiente fastidio y mala gana.
- Claro, señora…
Cuatro martillazos después y el consabido “niño recoge la herramienta mientras le preparo la factura a la señora”
Tente mientras cobro.
-Adiós y hasta la vista.
La señora, contenta con la estantería, le pasó un paño y colocó sobre la flamante adquisición un botecito y… la estantería al suelo.
La buena mujer tuvo el reflejo de asomarse a la ventana y vocear:
-Oiga, suba que se me ha caído la estantería.
Más fastidiado que antes, porque le estaban esperando los colegas para chiquitear, subió las escaleras maldiciendo su mala suerte.
La señora le explicó lo que había ocurrido y, tras volver a evaluar la situación, le preguntó:
¿Y de que dice usted que era el botecito de especies?
-De orégano.
-Vaya por Dios, ¿y usted no sabe que el orégano es lo peor que hay para las estanterías? Ahora le va a costar más cara la reparación que lo que le he cobrado por hacerla. Pero, si usted quiere, con un martillo, lo puede arreglar que yo ahora no puedo porque he quedado con otro cliente.
Seguro que historias parecidas nos han ocurrido a todos, pero yo lo cuento aquí porque a mí me ha ocurrido estos días algo parecido.
Si tengo ganas, ya os lo contaré otro día, porque ahora, me están esperando para irme de cañas por malasaña.
martes, 14 de agosto de 2012
EL DESCENSO DEL SELLA:
Este año, el del fin del mundo para algunos, el de la crisis gorda para otros, o simplemente 2012 es el año del descenso del Sella.
Efectivamente, he descendido por el Sella en canoa.
No puedo decir que haya sido una experiencia extraordinaria ni que me sienta especialmente orgulloso de mí mismo por haberlo hecho. Pero sí que puedo decir que ha sido una magnífica ocasión de volver a comprobar que estoy rodeado de muchas personas que dedican parte, algunas mucha parte, de su tiempo en compartirlo conmigo, en estar conmigo, en procurarme bienestar.
Medalla de oro para ellos.
Efectivamente, he descendido por el Sella en canoa.
No puedo decir que haya sido una experiencia extraordinaria ni que me sienta especialmente orgulloso de mí mismo por haberlo hecho. Pero sí que puedo decir que ha sido una magnífica ocasión de volver a comprobar que estoy rodeado de muchas personas que dedican parte, algunas mucha parte, de su tiempo en compartirlo conmigo, en estar conmigo, en procurarme bienestar.
Medalla de oro para ellos.
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